Lagarto sobre una roca en Tenerife.

Fauna del Teide

Parque Nacional del Teide

Caminas sigiloso entre las matas y de repente te sientes como si fueras un niño de nuevo y jugaras a ser explorador. Lupa y prismáticos en mano, persigues todo insecto o ave que pasa por tu camino, intentando identificar en la guía de qué especie se trata y cuáles son sus principales rarezas y características. Disfrutas descubriendo animales que no habías visto jamás, y es que en el Teide habita un gran número de especies endémicas que no vas a poder encontrar en ningún otro lugar.

En sus casi 20.000 hectáreas de extensión, el Parque Nacional del Teide es refugio de curiosas especies animales. Entre la fauna vertebrada del Parque destacan reptiles endémicos como el lagarto, salamanquesa o perenquén y el eslizón o lisa, siendo el lagarto tizón (Gallotia galloti galloti) el animal más emblemático del Parque Nacional.

La avifauna del Parque está formada por una veintena de especies, de las que sólo la mitad nidifican habitualmente en él. Las más frecuentes son: el pinzón azul del Teide, el bisbita caminero, el canario silvestre y el cernícalo, el ave de presa más extendida en la Isla. Otras especies más difíciles de avistar pero que también conviven en el Parque son el alcaudón real (Lanius excubitor), el herrerillo (Parus caeruleus teneriffae) o el mosquitero (Phylloscopus collybita).

Los murciélagos, por su parte, son los únicos mamíferos nativos del Parque, representados en este territorio por cinco especies. La más frecuente es el nóctulo pequeño (Nyctalus leisleri) y la endémica canaria es el Orejudo canario (Plecotus teneriffae). Las demás han sido introducidas en el Parque, al igual que el resto de mamíferos de la zona como el muflón, el conejo, el gato cimarrón, el erizo moruno o el muflón de Córcega.

No obstante, los invertebrados son los mejor representados en el Parque Nacional del Teide, con más de 1.400 especies y un significativo porcentaje de endemicidad (más del 40 por ciento). Destacan especialmente las arañas, escarabajos, dípteros, hemípteros e himenópteros. Además, la floración en primavera atrae a toda una multitud de insectos entre los que abundan trips, chinches, escarabajos, mariposas, avispas, etc. También atraen a la abeja de la miel (Apis mellifera), que permite a los apicultores producir un néctar de gran calidad.

En todo caso, es necesario recordar que ninguna de las especies de fauna que se encuentran en este entorno es dañina para el hombre.

Especies más relevantes que pueden hallarse en el Parque Nacional del Teide:

    Animales

  • Erizo (Aetechinus algirus)
  • Lagarto tizón (Gallotia galloti galloti)

    Aves

  • Canario silvestre (Serinus canaria)
  • Caminero (Anthus b. Berthelotti)
  • Hornero (Phylloscopus Collybita canariensis)
  • Vencejo (Apus u. Unicolor)
  • Paloma bravía (Columba livia canariensis)
  • Cernícalo (Falco tinnunculus canariensis)
  • Cuervo (Corvus corax tingitanus)
  • Perdiz parda (Alectoris barbara)
  • Pinzón del Teide (Fringilla t. Teydea)

Respondemos a tus preguntas frecuentes

Todo lo que debes saber sobre la fauna del Teide

¿Cuáles son los animales típicos que se pueden observar en el Parque Nacional del Teide?

En sus casi 20.000 hectáreas conviven reptiles endémicos, aves y murciélagos, los únicos mamíferos nativos del Parque. A ellos se suma un mundo de más de 1.400 especies de invertebrados —arañas, escarabajos, mariposas— que representan la mayor riqueza de especies de todo el entorno. El lagarto tizón (Gallotia galloti galloti) es el animal más emblemático del Parque y el más fácil de sorprender tomando el sol entre las rocas. Entre las aves destaca el pinzón azul del Teide (Fringilla teydea), una especie exclusiva de los pinares de Tenerife, junto al bisbita caminero y el canario silvestre. Y si tienes paciencia al atardecer, es posible avistar al orejudo canario, un murciélago endémico de las islas.

¿Qué refugios de especies se pueden encontrar en el Teide?

El propio Parque Nacional funciona como un gran refugio natural: su altitud, su clima extremo y su aislamiento han permitido que muchas especies se adapten y sobrevivan aquí sin apenas depredadores ni competencia externa. Los pinares de la Corona Forestal, los roques y las zonas de matorral de las Cañadas son los puntos donde la fauna encuentra alimento y cobijo con mayor facilidad.

¿Qué avifauna hay en el Teide?

El Parque alberga una veintena de especies de aves, aunque solo la mitad nidifica habitualmente en él. Las más frecuentes son el pinzón azul del Teide, el bisbita caminero, el canario silvestre y el cernícalo, el ave rapaz más extendida en la isla. Con algo más de suerte y paciencia también pueden observarse el alcaudón real, el herrerillo o el mosquitero, especies más esquivas.

¿Hay mamíferos en el Teide?

Sí, aunque son escasos: los murciélagos son los únicos mamíferos nativos del Parque, con cinco especies presentes, siendo el nóctulo pequeño el más habitual y el orejudo canario el único endémico de Canarias. El resto de mamíferos que puedes cruzarte por los senderos —el muflón, el conejo o el erizo moruno, entre otros— fueron introducidos por el ser humano y no son originarios de este ecosistema.

¿Hay especies peligrosas en el Teide?

No, ninguna de las especies de fauna presentes en el Parque Nacional del Teide supone un peligro para las personas, por lo que puedes recorrer sus senderos con tranquilidad mientras observas lagartos, aves o insectos.

¿Qué senderos son los mejores para admirar la fauna del Teide?

El Parque cuenta con una amplia red de senderos señalizados pensada precisamente para acercarte a estos paisajes y a su vida silvestre con calma. Caminar despacio, en silencio y con prismáticos a mano por las zonas de pinar y matorral de las Cañadas suele ser la fórmula más efectiva para cruzarte con lagartos, aves y los insectos que llegan en primavera atraídos por la floración.

¿Cuál es la particularidad de la fauna del Teide frente a otros parques naturales?

Lo que distingue al Teide es su nivel de endemicidad: más del 40% de sus invertebrados y buena parte de sus reptiles y aves no existen en ningún otro lugar del planeta. La combinación de altitud, aislamiento insular y un clima volcánico extremo ha obligado a estas especies a evolucionar de forma única, dando lugar a un ecosistema de alta montaña muy distinto al de otros espacios protegidos.

¿Es el Teide un buen destino para el turismo de observación de fauna y baños de bosque?

Sin duda. El birding y avistamiento de mamíferos encuentra en el Teide un escenario privilegiado gracias a su altísimo grado de endemismo y a la posibilidad de avistar especies únicas en el mundo, como el pinzón azul del Teide, en un radio muy reducido. Además, sus pinares y bosques de laurisilva cercanos son perfectos para practicar baños de bosque, una experiencia que combina el contacto pausado con la fauna y la flora del entorno, y que se ve reforzada por la tranquilidad y la pureza del aire de un Parque Nacional declarado Patrimonio de la Humanidad.