El Pleno de la Corporación insular debatirá en la sesión del próximo viernes una moción de apoyo a los trabajadores del grupo turístico

El vicepresidente económico del Cabildo y consejero insular de Turismo, Carlos Alonso, ha analizado hoy [martes 2] con un grupo de trabajadores del grupo Orizonia las gestiones que ha realizado el Cabildo para minimizar el impacto de la desaparición del grupo turístico y garantizar los máximos empleos posibles.

Durante el encuentro, celebrado en el Palacio Insular, Alonso ha anunciado que en el Pleno del Cabildo del próximo viernes se debatirá una moción de apoyo a los empleados del grupo, sometidos a un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afecta en total a más de 2.300 trabajadores de toda España y a unos 250 en Canarias.

El consejero insular de Turismo ha explicado las acciones emprendidas por la Corporación insular desde que se anunció la desmembración del grupo turístico, el segundo turoperador español en importancia para la Isla, ya que disponía de varios hoteles en Tenerife, una amplia oferta de plazas aéreas y concentraba en la Isla toda su actividad de reservas nacionales. “Desde el primer momento en que conocimos el cese de operaciones del grupo, hemos mantenido varias reuniones de trabajo con Globalia y Barceló, que han asumido parte de la línea de negocio de Orizonia, para atenuar el impacto que su desaparición pudiera causar en el sector turístico de la Isla y, por otro lado, para que la pérdida de empleos fuera la menor posible”.

Fruto de estas gestiones  ha sido posible mantener la capacidad aérea con la Isla e iniciar la operativa de reservas nacionales de al menos un grupo nuevo interesado en crecer en la Isla, “lo que supone mantener una parte de los empleos comprometidos con la crisis del operador”, indica Carlos Alonso.

Orizonia, uno de los principales grupos turísticos españoles, desarrollaba su actividad tanto en el sector alojativo, conla marca Luabay; aéreo (Orbest), agencias de viajes (grupo Vibo), agencia mayorista (Iberojet, Solplan, Vivatours) así como central de reservas de islas, costas y cruceros y agencias receptivas.

A finales del año pasado, y como consecuencia de las necesidades de financiación del grupo de viajes y de la posición de sus principales accionistas, el grupo comenzó a explorar distintas posibilidades de alianza corporativa con otros operadores turísticos, primero con el grupo Barceló y luego con Globalia, pero tras el fracaso de ambas gestiones la actividad de Orizonia ha derivado en un proceso de declaración concursal.

En este punto, Barceló ha adquirido una parte de la cadena de agencias de viajes y la operativa aérea del grupo y Globalia ha asumido la gestión de los hoteles Luabay, pero el resto del grupo, y por lo tanto sus trabajadores, han quedado sometidos al procedimiento concursal y, en paralelo, al expediente de regulación de empleo.

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