Se trata de  una limpieza superficial de la arena, la orilla, la escollera colindante y todos los alrededores de la playa. Se hace con personal municipal y voluntarios, sobre todo con escolares y menores de edad. También participan los establecimientos hoteleros de la zona. El ayuntamiento suministra chalecos distintivos, guantes, bolsas y un camión para recoger la basura que luego se separa y se deposita cada residuo en su contenedor correspondiente, se acopia todos los residuos recogidos en la entrada de la playa para que el público pueda ver toda la basura que se puede sacar en una jornada como esta. Al final de la actividad y a modo de recompensa, se le da a los voluntarios bebidas y paella mientras se da una pequeña charla sobre la importancia de la buena gestión de los residuos.