Ladón, el dragón de 100 cabezas

Según la mitología griega, Ladón era un gigantesco dragón de 100 cabezas que guardaba el Jardín de las Hespérides y las manzanas de oro que daban sus árboles. Cada una de sus cabezas hablaba una lengua diferente. Según la leyenda, tras su muerte su sangre corrió por la tierra y germinó en forma de dragos, árboles endémicos de Canarias y uno de los símbolos de Tenerife. La forma enrevesada del tronco de este árbol dio lugar a que los autores clásicos imaginaran las cabezas con forma de serpiente de Ladón, enroscándose alrededor de su cuerpo. La presencia de dragos por toda la isla de Tenerife llevó a los primeros exploradores a pensar que Ladón habitaba en el interior de El Teide, especialmente en los días en que la actividad volcánica era mayor y podía observarse el humo surgiendo del cráter.