Charlotta Norén recorrerá los 5.000 kilómetros de distancia entre la isla y Dominica (Caribe) en una embarcación a remo

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La sueca Charlotta Norén, de 37 años, cruzará en solitario durante los próximos meses el océano Atlántico subida a un barco de remos de siete metros de largo. La joven remará 5.000 kilómetros desde Marina de San Miguel, en el sur de Tenerife, hasta la isla de Dominica, en El Caribe. Partió a principios de esta semana y su llegada está prevista para finales de febrero.

La idea de cruzar el océano remando surgió cuando Charlotta leyó un artículo sobre hazañas similares anteriores y se puso en contacto con varios de los aventureros que las protagonizaron. Fue uno de ellos —a quien precisamente compró el barco de remos—, quien le recomendó empezar en Tenerife su trayecto.

Charlotta irá con reservas de comida para cuatro meses, agua para al menos un mes, un set de primeros auxilios y las herramientas necesarias para cualquier avería del barco. Su entrenamiento ha consistido en correr, nadar, hacer bicicleta, y por supuesto, remar. Estar en buenas condiciones físicas es esencial, aunque lo principal, como ella misma asegura, “está en la mente”.

No es la primera vez que Charlotta se embarca en proyectos de este tipo. En otoño de 2002 formó parte de la tripulación que navegó desde Madeira hasta El Caribe, y en la primavera de 2003 realizó un largo recorrido por la costa sueca.

20141203_082246Es, por tanto, una aventurera experimentada, especialmente enfrentándose a travesías en mar abierto aunque nunca durante tanto tiempo, con lo que la soledad será una de las circunstancias a las que deberá hacer frente. “Para mí será como un tiempo de retiro, pero no estaré aislada por completo. Tendré contacto con la civilización a través de comunicación vía satélite, y con embarcaciones cercanas por VHF”, explica.

La protagonista de la aventura se ha organizado de la siguiente manera: remará a intervalos de dos horas seguidas con paradas para comer, descansar y producir agua. El plan es remar ocho horas cada día. Los vientos alisios y las corrientes oceánicas ayudarán a Charlotta una vez haya progresado unos pocos cientos de millas hacia el sur de las Islas Canarias.

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