La diferencia entre estar o no en la Red Transeuropea de Transportes

Salvo que se sea adivino, nadie sabe hoy cómo será Tenerife dentro de dos décadas, aunque se pueden atisbar dos posibles opciones. Escenario A: una Isla mejor y más comunicada que la actual, con infraestructuras que permitan un desarrollo continuado y sostenible, y con la consolidación de la actividad turística como principal fuente de ingresos que aseguren el mayor bienestar posible de sus habitantes. Escenario B: nada de lo anterior.

Cuál de esas posibilidades se hará realidad depende en gran parte de la decisión que el Parlamento Europeo adopte dentro el próximo 28 de septiembre acerca de la inclusión de la Isla en la Red Transeuropea de Transportes, pero también de la fuerzas que instituciones, organizaciones públicas y privadas, empresarios y los propios ciudadanos empleen hasta ese día para no perder un oportunidad que solo se tendrá una vez.

La principal reivindicación de la Isla ante Bruselas es la de que los dos aeropuertos de Tenerife, los del Norte y el Sur, así como el puerto de Santa Cruz, sean incluidos en dicha Red Transeuropea de Transportes. Accederían así al reparto de 50.000 millones de euros para el desarrollo de corredores de transporte hasta 2030, lo que a la vez facilitará la movilidad de las personas y las mercancías y la generación de puestos de trabajo. Lo que queda esperar si Tenerife quedase fuera de la misma es la pérdida de miles de empleos, la disminución de la conectividad, el empobrecimiento de la Isla y el aumento del coste de vida y, por ende, la pérdida de capacidad de decisión sobre su futuro.

La importancia cualitativa y cuantitativa que los aeropuertos y puerto tinerfeños tienen en el conjunto de la Comunidad Canaria y del Estado español es evidente. En primer lugar, dos aeropuertos internacionales que requieren ser considerados como un sistema único (ambos superan para el periodo considerado el 1.55% del tráfico de pasajeros EU-27). Solo el aeropuerto del Sur movió en 2011 más de 8,5 millones de pasajeros embarcados y desembarcados en sus instalaciones. Ambas infraestructuras canalizaron el año pasado un tráfico aéreo de más de 12,5 millones de pasajeros y más de 120.000 operaciones de aterrizaje y despegue.

Los aeropuertos de Tenerife mantienen conexión aérea con 130 países en el mundo, a las que se suman las rutas con aeropuertos españoles, peninsulares y canarios, y en sus instalaciones operan más de 70 compañías aéreas. En el conjunto de los 49 aeropuertos públicos españoles, únicamente 10 obtuvieron resultados positivos después de impuestos en 2011. Cuatro de ellos son de Canarias, de los que destaca Tenerife Sur, el segundo aeródromo más rentable de España.

Un puerto a la cabeza del ranking

¿Y qué hay de los puertos? El conjunto de los de Santa Cruz de Tenerife ocupan el segundo puesto en España por tráfico de pasajeros, solo por detrás de los de Baleares. Si nos ceñimos exclusivamente al de la capital, Santa Cruz, es el cuarto en el ranking nacional en pasajeros y está entre los cinco primeros en volumen total de mercancías. Ocupa el tercer puesto en el mercado mundial de cruceros después del Caribe y el Mediterráneo. Con cerca de 700.000 cruceristas recibidos al año, es también el tercero en el mercado mundial de cruceros después del Caribe y el Mediterráneo.

Bajo el lema #TFseMueve se ha iniciado una campaña de movilización en redes sociales que intenta implicar a toda la población para reivindicar la reincorporación de las infraestructuras en esta Red principal. Se trata de llevar a cabo una recogida masiva de firmas para hacer llegar la voz de los canarios a Bruselas antes de que tomen la decisión definitiva. Las firmas se pueden realizar de forma digital en http://tfsemueve.org/. También se ha creado una página en facebook (www.facebook.com/TenerifeSeMueve), así como una cuenta en twitter (@TFseMueve).

Leave a Reply

Your email address will not be published.