Parque Nacional del Teide

Flora

Parque Nacional del Teide

Flora

En el Parque Nacional del Teide las especies vegetales están completamente adaptadas a las rigurosas condiciones de existencia como son la altitud, fuerte insolación, amplitud térmica y escasez de humedad. La vegetación ha ido colonizando poco a poco este mundo de lava, enraizándose en un suelo casi inexistente pero rico en nutrientes y minerales, donde los líquenes suelen constituir el único tapiz vegetal de flora no vascular  que cubren las coladas recientes del Parque. 

De esta forma, la diversidad en especies vegetales del Parque Nacional llama la atención por su riqueza, albergando abundantes endemismos tanto de carácter insular y regional como local. 


Estos elementos florísticos, a lo largo del tiempo, han evolucionado adquiriendo adaptaciones especiales para soportar el extremo rigor ambiental que, en mayor o menor medida, se presentan en la mayor parte de las especies: formas semiesféricas, reducción de la superficie foliar, adquisición de cubiertas pilosas o céreas, elevada producción floral, etc.

La época de floración tiene lugar en la primavera tardía o principios de verano, en los meses de mayo y junio. Hasta el momento, la flora vascular del Parque Nacional del Teide se compone de 194 especies vegetales, de las cuales 31 son endemismos del Archipiélago Canario y 32 son endemismos tinerfeños, lo cual significa un nivel de endemismo superior al  30 %. Además,  5 especies son exclusivas del Parque Nacional. 


FORMACIONES VEGETALES

La formación vegetal más frecuente en estos parajes es el retamar de cumbre con la retama del Teide como protagonista. La pared o anfiteatro de Las Cañadas es refugio para muchas especies como por ejemplo los diferentes bejeques del género Aeonium, o algunos escarpes en los que  crecen ejemplares aislados de cedro canario (Juniperus cedrus) y de pino canario(Pinus canariensis).

Al pie de las laderas, encontramos lugares adecuados para el tajinaste rojo, mientras que las poblaciones de tajinaste azul o picante están muy localizadas y viven preferentemente sobre suelos pumíticos.

La violeta del Teide (Viola cheirantifolia) es un endemismo exclusivo del Parque, que junto al tajinaste rojo y a la retama del Teide forman el trío de especies más llamativas o singulares de Parque Nacional del Teide. 

En un paraje tan árido como éste existen, sin embargo, algunas fuentes y zonas húmedas, donde se desarrollan especies amantes del agua como la aromática menta (Mentha longifolia) y el cerrillo de agua.

Algunas de estas especies son endemismos exclusivos del Parque Nacional, donde sus poblaciones apenas superan el centenar de ejemplares. Así, varias especies están siendo objeto de ensayos de rescate genético para garantizar su supervivencia, como es el caso de la jarilla de las Cañadas (Helianthemum juliae), el cardo de plata (Stemmacantha cynaroides), el edelweiss del Teide (Gnapalium teydeum) y el rosal del guanche (Bencomia exstipulata); esta última rosácea es endémica de Tenerife y La Palma. 


ENDEMISMOS CANARIOS

Entre estos endemismos cabe citar principalmente La retama del Teide (Spartocytisus supranubius). Esta fabácea es la planta más característica y dominante del parque; sus flores, blancas y rosadas, de olor penetrante y aromático son visitadas por numerosas abejas, con lo que se obtiene en las zonas colindantes con el parque una miel de excelente calidad. Por otro lado también tenemos El alhelí del Teide ( Erysimum scoparium) de flores blancas y violetas,  tonática (Nepeta teydea Var. teydea) de flores color morado que fue utilizada como planta medicinal en la medicina popular y por último la Ffor del malpaís (Tolpis webbii) de flor amarilla y con origen en malpaíses antiguos. 


ENDEMISMOS DEL PISO SUPRAMEDITERRÁNEO

De entre los endemismos de este suelo supramediterráneo cabe destacar en primer lugar el tajinaste rojo (Echium wildpretii). Borraginácea con una inflorescencia piramidal de flores rojas que puede llegar hasta los 3 metros de altura y es por ello la más llamativa en la época de floración. Florece a los dos años y es una planta melífera. La margarita del Teide (Argyranthemum teneriffae) es de flores blancas y amarillas y en su distribución altitudinal, alcanza cotas próximas a los 3600 metros. La hierba pajonera (Descurainia bourgaeana) de flores amarillas con sus inflorescencias forma al secarse llamativos matorrales de color pajizo. Po último, el rosalillo de cumbre (Pterocephalus lasiospermus) de flores rosáceas, estuvo amenazada de extinción debido al pastoreo, pero hoy en día es muy abundante. 


ENDEMISMOS DEL PARQUE NACIONAL

Algunos de los endemismos exclusivos del Parque Nacional del Teide son los  siguientes:

la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia) planta descrita por Alexander von Humboldt como  la más delicada y frágil especie del parque. Se encuentra en los altos de Guajara y laderas del Teide.