Vilaflor de Chasna, conocido ya desde el siglo XVI, fue el destino elegido por numerosos científicos, enfermos y otros visitantes, que acudían desde La Orotava por el famoso Camino de Chasna, bien atraídos por su interés científico y su cercanía al Teide, bien por los beneficios de su clima o la placentera tranquilidad de su entorno. .../
|